lactobacilos

El aparato urogenital de la mujer sana es un ecosistema caracterizado por una flora microbiana compleja, cuyo equilibrio sufre numerosas fluctuaciones. Desde los primeros estudios (Doderlein, 1892), se reconocieron los lactobacilos como la especie dominante en la microflora vaginal normal en la adolescencia.
El predominio de los lactobacilos en el aparato urogenital de los sujetos sanos (> del 90% de los sujetos tratados) se ha relacionado al efecto de protección que éstos ejercen contra la invasión de las cavidades del cuerpo por parte de microorganismos patógenos, tanto endógenos como exógenos.
El estudio comparado de la microflora urogenital de las mujeres en buenas condiciones de salud y de las mujeres con infecciones urinarias o vaginales ha demostrado claramente que los episodios infecciosos se asocian a una disminución importante, o hasta una desaparición, de los lactobacilos endógenos.

La administración de lactobacilos representa una integración importante, si no una alternativa interesante, a las largas terapias antibióticas actualmente prescriptas en presencia de episodios infecciosos repetidos.

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La importancia de la flora digestiva intestinal

oct 22, 2010 08:06 pm
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Ya sabemos que el sistema de defensa del organismo es fundamental para mantener la salud. Ahora conviene recordar que más de dos terceras partes de este sistema inmune se encuentran en el intestino. De hecho, el tubo digestivo (estómago, intestino delgado y grueso) está en contacto con el exterior a través de una extensa superficie. Los alimentos pueden ser un factor de agresión hacia el intestino junto con los microorganismos que producen enfermedades (bacterias, virus y hongos).

La flora bacteriana intestinal está formada por millones de bacterias que proliferan en el interior del intestino grueso y fermentan diferentes elementos produciendo sustancias beneficiosas para la salud. Estas bacterias intervienen en el desarrollo normal del sistema inmunitario y en la regulación de la respuesta del organismo ante los patógenos (microorganismos perjudiciales para la salud). Además, esta flora intestinal participa en distintos procesos como la digestión y movimientos del tubo digestivo así como en la producción de algunas vitaminas. El intestino humano es, por tanto, un verdadero ecosistema esencial para la absorción eficiente de nutrientes y para el mantenimiento de la salud en general.

Esto no se ha descubierto ahora, en una versión persa del antiguo testamento en el génesis ya se apuntaba que la longevidad de Abraham era debida al consumo de “leche agria”. Y en el siglo 76 antes de Jesucristo el historiador romano Plinio recomendaba la administración de lácteos fermentados para tratar la gastroenteritis. Fue en 1908 cuando el premio nobel Elie Metchnikoff atribuyó la longevidad de ciertas poblaciones balcánicas al consumo habitual de lácteos fermentados, que contenían lactobacilos que “reducirían las toxinas producidas por las bacterias intestinales, promoviendo la salud y prolongando la vida”

A principios del siglo XX se describió que la bacteria Lactobacillus acidophilus podía sobrevivir en el intestino humano.